30 septiembre, 2009

Crónicas de Transportland

Eran las 9:15 a.m., miraba el celular rogando de que no marcaran del trabajo para preguntar donde andaba. Escuchaba amenamente Mr. Brightside y cantaba en la mente. Todo pasó en cuestión de segundos como si fuera en cámara lenta, levanté la mirada hacia el frente del pasillo y la vi, lentamente caminaba mirando salvajemente buscando su presa, hasta que sus ojos se fijaron justo a lado de mi. Con cara de susto, seguí su mirada al pequeño hueco que me separaba de un chavo dormido, miré a mi amiga que hablaba por teléfono y no se percataba de nada. Caminó decidida hacía mi y lo más rapido que pude me avente encima de mi amiga que dulcemente me dijo: "ah chinga! y´hora a ti que te p..." no terminó cuando reaccionó y me jaló contra ella. Practicamente una señora de unos 100 kg y 200 cm de circunferencia se fue a sentar a mi lado en un lugar donde apenas cabría una niña flaquita de 4 años. Las dos la vimos praticamente aplastar al chavo dormido que desperto asfixiado y con los ojitos saltones como sapo.

Esto de viajar en el bonito transporte colectivo con la raza es toda una experiencia, desde los microbuses hasta el metro. Cada día es una aventura nueva, nada de matar gente a tiros cada nunca en el metro, nooo, es la vivencia diaria lo que te da paranoia y otras veces te divierte.
Antes utilizaba mucho el metro, justamente a la hora pico eso de las 9 de la mañana cuando hay una barrera humana de unos 5 cabrones aproximadamente. Podía ver diario desde la señora que le valia madres y se metia a huevo hasta las que se agarraban a madrazos por el simple hecho de haberla "molestado" con la bolsa. Y eso era en el vagón de las mujeres, a decir verdad siempre pensé que sufrías menos daño en el de los hombres. Si señoritas y señoritos, las mujeres estan más locas y maniáticas, me sentía más ultrajada en esos malditos vagones que en cualquier otro lugar, aún tengo marcas de guerra.

"Metro maldito"

Similares cosas pasan en el metrobus, solo que ahí combinas el fascinante micro con el metro, por que además de experimentar la asfixia, están los enfrenones.
Fabulosos, que vienen sin que te lo esperes y allá vas a dar de cara contra el brazo de tu vecinito y si no tienes ya te chingaste, al suelo directito y sin escalas.
Lo que siempre disfrutaba era la bonita curva de Chapultepec, esa que parece parte de la feria. Si venía sentada era aplastar al de a lado y si la mala suerte me tocaba e iba de pie, era probar fuerzas de brazos y manos y casi volar hasta la dislocada.

¿Ven? hay cosas divertidas, así también como el clásico que va durmiendo y tu armas la quiniela con los demás pasajeros, en función de si cae o no. Me toco ganar varias veces con la fabulosa caida del dormido. Genera más tensión que los realitiiis chouuss, en lo que cae o no, esperas atento ¡brutal! no apto para cardiacos.

Otro momento divertido podría ser, aquel en donde utilizo el transporte más barato (ese para jodidos, de 2 pesitos) y la señora quesadillera se empeña en bajar, tocando desesperada hasta que grita: "óyeme cabrón, que no escuchas?" *con tono de chicle mascado casi en los labios* ¡¡MAGISTRAL!! jaja ok no, pero me divierte ver como se va transformando en quesadillera linda a Tamalera Furiosa.
Y está el chavo que se cree "Rock Star" y canta a todo lo que da, valiendole madres que en realidad tiene una voz de la chingada. Lo he llegado a confundir con gritos de dolor.
Los momentos malos además de la señora extra-gorda, son algunos conocidos por los amiguitos tuiteros, mi casi muerte en las bubis de la señora gorda (siempre son señoras gordas) que me las refundió en mi rostro o la violación por una pierna de otra señora (no, no era gorda esta vez) y le dije: "minimo un café doña".

Y finalmente el peor momento que he pasado, no niños no son las asfixias, ni los enfrenones, violaciones y demás; es el hermoso momento donde pague mi "aperrez" para ganar un asiento y ¡oh! sorpresa al llegar a sentarme. Tardé exactamente 2 segundos para darme cuenta porque nadie se quería sentar, la señora de a lado estaba...MUERTA!!!......pero nadie le había informado. O_o
Seguramente todos se burlaron de mi al ver la cara de asco que puse, era el olor más horrible que se puedan imaginar o peor! Traté de ignorarla y en mi pequeño cerebrito imaginé las mil y una formas de largarme de ahi, claro que con disimulo. Todo iba bien en mi plan formulado y escogido cuando me dice: ¿quieres un dulcecito?
Con cara de horror genuino vi sus manos mugrientas y las uñas negras tal película de terror, ofreciendome su dulcecito. Estaba a punto de pararme, cuando alarga esa horrenda mano gedionda y me agarra una pierna "que bonitas botas"

Como para el Screen Award, me levante y comencé a tocar el timbre y bajarme lo más rápido posible sin vomitar a nadie en el camino.
Tal vez todos estos hechos son el origen de mi paranoia que de vez en cuando me surge en el transporte público, no se espanten, aún no mato a alguien.

Lección 1. Cómprenme un auto, por favor :D
Lección 2. Ok, jodidos compren mínimo un kit para transporte que contenga, una maquinita de toques, un aromatizante "dulcen campos de la montaña" y una bolsita de alfileres.
Lección 3. No me suban más de 40 min a un transporte porque me da el "Mal del coche-metro" (sumamente peligroso).

Por su atención, gracias.

10 septiembre, 2009

Consejo para ser la mejor Asistente del mundototote!

La solución es muy fácil:

Jefe: Oye Dany, ya mandaste las fotos a Fulano de tal?
DanFLowers: Mmmm. fotoos.... ah! si ya las mandé!
Jefe: Ok, no ten ha contestado?
Dan FLowers: No, pero ahorita se lo reenvío de nuevo.
Jefe: Gracias!

Acto seguido, mandar el correo que NUNCA había enviado.

Conclusión: Decir a todo que si, uno nunca olvida o se equivoca.

03 septiembre, 2009

De Paranoia y Miedosss

¿Quién no tiene miedo a algo? Quien lo nigue, está mintiendo ¬¬ ¡claro que sí! Todo el mundo le teme aunque sea a una cosa, ya sea algo muy estúpido como los gérmenes (ok, para mi eso es estúpido) hasta cosas macabras como fantasmas o animales excentricos.

Todo este tema ridículo me surgió cuando el sábado salí a comer con una amiga a parque Delta y me acorde de la espantosa figura a tamaño natural de Ronald MacDonald(horrorrr!!!) Recordé que un día practicamente me obligó a sacarme una foto con esa figura, casí me cago en los calzones pero un reto es un reto, al menos sabía que no se movería o eso esperaba. Mi paranoía es tan grande que juraba que en cualquier momento esa madre me hablaría, solo le gritaba: "apúrate chingá".

"Guerra contra este pinche "mostro"



Si señoras, señores, señoritas y señoritos, le tengo miedo a los payasos. Es algo que no puedo evitar desde pequeña, simplemente no soporto verlos llenos de color, maquillaje y sus estúpidas vocecitas que me rechingan la madre. Ultimamente son plaga, se encuentran en el metro, plazas, hasta en la merced vi una vez una payasita que hizo que me aferrara al brazo de mi amigo.

Esas cosas sacadas del peor de los infiernos no es la única cosa a la que le temo. Les aclaro sus dudas, no voy a fiestas de niños, salgo corriendo del metro en cuanto se sube uno y si no puedo huir me refundo en una esquinita como niña autista diciendome: "esto no está pasando, esto no está pasando" y si me hablan grito.

Las arañas se encuentran en primer lugar de mi Miedometro, esas criaturas con tantas patitas (ok, no son tantas pero me vale madre) me paralizan. Salgo corriendo y gritando como pinche loca cuando veo alguna, no duermo si se pierde detrás de la cama o no me baño si está alguna en el baño (no es excusa, bueno si). Confieso que he llegado a llorar, cuando intentan acercarme una pensando que exagero hasta que me ven n el drama y terror total.


"Ellas planean apoderarse del mundo, júrolo"


El miedo más ridículo que tiene está linda niña es.... vacas (se aceptan burlas). Así es, esas lindas criaturas llenas de manchitas me aterran, cuando estudiaba en la primera prepa(esa es otra historia, otro post)tenía que caminar hasta ella una distancia relativamente corta, y siempre estaban pastando unas cuantas entre la escuela y yo (si, recuerden que soy de pueblo rascuache) ahi me encontraba con el dilema de ir o no ir a la puta escuela. Siempre tenía dos opciones, no ir o tomar un micro para una distancia de pinche risa. No es un temor que me paralice pero si que me haga reprobar años o gastar dinero de más.


"Si las miran bien, se ve la maldad en sus ojos"


Y un último miedo es...los hijos y el matrimonio, le huyo!! Esas palabras no se me mencionan porque la paranoia me aparece, no´mas preguntenle a Lady Jesus.
Bueno me he desnudado, digo he desnudado el alma y mostrado mis miedos, ahora, ¿cuáles son los suyos? No sean jotos ¬¬ yo se si los tienen.