19 noviembre, 2010

Y las cocas gratis?


Tenía muy abandonado este rinconcito de aburrimiento, la verdad no había tenido algún tema "interesante" para escribir y sobre todo, no tenía tiempo.
He tenido abandonada mi vida redial social, es más, no me acuerdo de la cara de muchos de ustedes. Sin embargo, en esta semana entre cálculos, ventas, lienzos y un poco de solvente viví una bonita experiencia digna de contar.
Desde que mi marida anda trabajando perdió su vida social y redial. Pero ahí estaba, marcándome para invitarme a un concierto de un grupo más que desconocido para mi. Me dije, por que no, no he salido y ya lo necesitaba.

Para empezar, en estos casos es necesario mínimo investigar quien era el grupo en cuestión. Train, grupo gabacho de rock-pop con una trayectoria desde hace más de 5 años. Después de recorrer 4 canciones, resultó que conocía una. El maldito grupo tiene más de 3 o 4 discos y yo sólo conocía una pinche canción.

Ahí me tienen, 7:30 de la noche saliendo del trabajo tratando de llegar a Masarik para tomar un taxi al lugar del evento. Dos intentos de atropello después me veo atorada en pleno tráfico en la calle de Moliere; suerte la mía al tocarme un señor taxista buena onda y buscó la manera de llegar rápido y que no rebasara los 25 pesos en el taxímetro.
Al llegar al lugar, no veía mucha gente. Los viene-viene me acosaban y los pubertos fanseses pasaban a mi lado comentando acerca de la banda.

Cuando llegó la Marida, pensamos en la posibilidad de vender los boletos y mejor ir a cenar. Pero sinceramente, evento patrocinado por Coca-Cola y una estación de radio ¿alguien había comprado boletos?
Entramos diciendo que eramos de prensa, presencié la regañada de la gerente de prensa de nosedonde a sus empleadito, recordando que siempre hay una señora gritona en toda empresa. Adentro estaba más vacío que Reforma en domingo, me acerqué a la mesa con los Cds del grupo.
-¿Son gratis?- pregunté inocentemente.
La cara del tipo y su grito indignado y con cierto susto de no, me hizo saber que... No.
Dimos vueltas como perros perdidos en barrio ajeno, salimos, entramos, conseguimos la anhelada pulsera de BARRA LIBRE y ni así se animaba eso.
Los locutores o personas de la estación de radio gritaban en el escenario, no se que era peor, ellos o los pendejos presentes que les gritaban como si fueran las estrellas del año.
Primer grupo (Sí, abrió alguien para la banda casi-desconocida), con la misma música aburrida de la banda principal, cantó un par de canciones. Supe quienes eran hasta que terminaron y eso porque dijeron su nombre; sin embargo, hasta el día de hoy no se quienes chingados eran.
Los de seguridad LOBO, si esos hombres feos que sólo pueden conseguir ese tipo de trabajo y sentirse un poco "importantes" se ponían más locos que guaruras de político. Es increíble el poder que se toman por están más allá de la barra de seguridad, creo que tendré que trabajar de eso para sacar mi estrés.

Finalmente después de dos horas, un trago, dos peleas y ver fotos de Ebrard y un perro, salió la banda casi-desconocida. Mientras Tanya tomaba sus "fotos" me senté en la barrita entre los fotógrafos a tomar un par de fotos y vídeo. Podía ver las arrugas del vocalista y sus movimientos tan gays.
La verdad, sólo esperaba la única canción queme sabía y al final la cantaron. Y otra que resultó que también conocía pero no sabía de donde, irónicamente hoy descubrí que es parte de un comercial de José Cuervo (El concierto fue en el salón Cuervo).
Entres ir y venir y colarme en la zona VIP, lo único que me preguntaba era: ¿Y las cocas gratis?