06 diciembre, 2011

Sueño Perfecto.

Tan solo debía pasar por un par de películas, sin embargo entrar en esa tienda es estar más de una hora recorriendo todo. Es un tanto idiota ya que sé todo lo que hay, he visto las mismas caratulas una y otra vez pero seguramente en cada nueva visita, una de ellas vendrá a casa.
Recuerdo que buscaba algunos títulos de terror para el acostumbrado maratón de flojera en casa de alguien, no entendía por qué siempre era yo quien las buscaba si siempre compraba las peores películas del mundo, aún así, yo seguía siendo la encargada de tan peligrosa misión.

Llevaba un par de títulos, no recuerdo exacto las palabras pero los coreanos ensangrentados de la portada me anunciaban el churro del año. Entre mi recorrido, siempre me detengo un rato en el área de cine de arte, estaba en mi búsqueda inútil de Un perro andaluz cuando agarré El Ángel Exterminador.
- Esa es una película genial, Buñuel puede revolver tus ideas y volverte un poco loco- dijo a mi lado una voz.
Antes de voltear solo contesté que los surrealistas usualmente hacían eso.

Miré el suelo, las botas negras me daban buena impresión, conforme fui alzando la mirada pude observar los tatuajes que cubrían sus brazos, esto seguramente era una pinche jugada del destino. Finalmente miré su rostro, sus ojos muy oscuros pero de color verde me observaban, como siempre esquivé la mirada.
Pregunté si era fan de Buñuel, dijo que era un cineasta muy bueno pero muy complicado, que prefería a David Lynch. Ahí supe que no todo era perfecto, además que estaba un poco confundido de su definición de complicado.

No solo lo pensé, lo dije como suele ser mi costumbre, el solo sonrío. Esperaba que se fuera, ignorándome,  pero seguía parado a mi lado, observé lo que sostenía en sus manos y no pude evitar reír. Al darse cuenta, se sonrojó un poco y comentó que buscaba un regalo para su sobrina.
- Ya me parecía que no tenías el tipo de ser fan de Crepúsculo- dije mientras caminaba por los pasillos. El me seguía.

Recorrimos todos los pasillos, criticamos y platicamos por más de una hora. Recordé que tenía que irme debido al maratón inútil de películas de terror. Le comenté que tenía prisa, que había sido un gusto conocerlo. Yo seguía idiotizada con su cabello largo debajo de una gorra vieja y sobre todo de la piel pintada, cuando me dio un papel con su teléfono.
Me sonrió y nos despedimos en la entrada. De repente, mientras caminaba hacía la calle me gritó para preguntarme mi nombre, le dije y el me dijo...

Alarma sonando, las malditas 7 de la mañana. Aún babeaba en la almohada cuando levanté mi antifaz y descubrí la triste realidad. Los sueños no deberían ser recordados, sin embargo, esa cara la había visto en algún lado. Pero había despertado con unas ganas enormes de comprar un par de películas de Buñuel.


18 noviembre, 2011

Hay días malos.

Filosofías baratas que uno aprende en programas novelescos de televisión, ni Shakespeare enseña tanto en sus fabulosos libros, ok, tal vez esté exagerando pero hay cosas muy creíbles, más que enamorarte perdidamente a los 13 años y suicidarte con el amor de tu vida, ¿verdad Julieta?

Domingo, había quedado de desayunar con alguien (sí, tu Gezeta ¬¬), desperté y eran las 10:25 am, prendí de inmediato el celular y ahí estaba el mensaje, de dónde y a qué hora nos veíamos. Respondí pero fue todo, no volví a saber de él, corrían los rumores que su "peda" lo había dejado en algún lugar desconocido.
El punto no es mi fallida salida a desayunar, sino que mi refrí estaba vacío y que tuve que hacer magia para comer algo mientras veía Grey's Anatomy.

Entre mordida al sángüich y beber de mi café, escuchaba la voz de Meredith narrando el episodio. La gente por cualquier cosa se hace creer que ha tenido un día terrible, el tráfico, el trabajo, la pareja, cualquier detalle es justificable para decir que el día fue un asco. Pero conforme pasaba el episodio, hay cosas realmente terribles, al menos a mi no se me ha muerto el marido, no me quitaron un hijo, no choqué, no me destrozó un perro la cara, etc.

Sin embargo, hay que ser dramático en la vida diaria. Demasiado optimismo también es un poco fastidioso y le quita ese lado negro a las cosas que da un equilibrio en nuestra vida. Y como toda mujer, me gusta ser dramática de vez en cuando. Así fue dos días después de ver ese episodio, uno nunca despierta y sabe que el día será un mal día.
Salir 5 minutos tarde hace una gran diferencia, el que las amigas no tengan nada que hacer en el trabajo y se la pasen escribiendo justo cuando yo me tengo que apurar y salir corriendo hace la diferencia y ni que decir de que se vaya la luz en el trabajo cuando tienes evento, por supuesto que hace la pinche diferencia.

A todo esto se le puede sumar una dosis de hormonas malignas que hacen ver todo un 50% peor y te ponga realmente de malas.
10:00 am, el día iba a ser un asco.

Era tarde, el celular no dejaba de vibrar y los autos no avanzaban, pensaba en la infinidad de trabajo que me esperaba, había tenido 3 semanas o tal vez menos para organizar y difundir dos malditas exposiciones, podría asegurar que no asistiría nadie. Entre pensar eso y ver por la ventana el mismo museo que me aseguraba que no estaba avanzando, me enojaba más y más. Cómo era posible que en un tramo donde usualmente me hago 10 minutos llevara 30 minutos parada en el mismo pinche lugar. Eso solo pasa en el DF.

Justo, cuando estaba a punto de explotar y solo pedía algo que me hiciera sentir bien, un pequeño placer para mejorar la mañana y relajar mi humor, algo pasó. Vi a alguien, especial por así decirlo, que por 2 segundos me hizo sonreír, supuse que después de todo el día no estaba tan mal. Claro, que después de vivir las 13 horas siguientes concluí que si, era un día del asco.

Entre trabajo atrasado, falta de luz y una exposición aburrida, me preguntaba qué podía ser peor. Salí a las 10:15 pm y esperaba en la parada el transporte que me llevaría a casa. 10, 20, 30 minutos pasaron y seguía ahí, la zona estaba muerta, ni un taxi pasaba y los de sitio, bueno, es Polanco. El frío me congelaba los pies, moría de hambre y comenzaba a dejar de sentir los dedos. Definitivo, este había sido un mal día.

Mientras llegué a casa y corrí a cubrirme de calcetas y pijamas para quitarme el frío, comí un tamal verde y bebía café. Me acordé del episodio, había sido un mal día pero no murió nadie, no me arrancaron la cara y mucho menos choqué. Después de todo, no había estado tan malo.


29 octubre, 2011

Pesadilla en la cama 8.

La oscuridad invadía completamente mis ojos, no recordaba como había llegado a ese lugar, ni siquiera reconocía lo que me rodeaba, si es que podía ver algo.
Caminaba sin sentido, podía asegurar que alguien me observaba con atención, vigilando cada uno de mis movimientos. Era un bosque, de eso podía estar segura. El olor de la hierba húmeda y el roce de mis manos con la vegetación me lo confirmaban.
Miré al cielo y las estrellas brillaban en el negro manto, los árboles eran muy altos ya que no alcanzaba a ver la luna, era una luna brillante porque se colaban entre las ramas los destellos de su luz.
Me detuve a escuchar, no había viento, no había sonido.

Comencé a sentir un poco de pánico, estaba sola, perdida y era de noche. Seguí caminando hasta notar una luz entre la maleza, mi suspiro de alivio fue lo único que pude escuchar. Por un momento pensé que había quedado sorda.

Caminé deprisa, por un momento tuve la sensación de que algo me perseguía, pero al salir del bosque voltee y no vi nada, solo estaba yo. Frente a mi estaba una casa vieja y enorme; a primera vista podía notar que no habitaba nadie ahí. Me acerque a la puerta y estaba abierta, en ese momento escuché mi voz recordándome la clásica escena de película de terror, esa donde gritas "no entres" y la mujer entra y la matan. Ahí estaba yo, enfrente de la puesta de una casa que gritaba 'asesino en serie' por donde la viera.

No sé dónde diablos estaba, ni cómo había llegado a ese lugar, lo de menos era que tenía unos minutos de vida y un asesino serial terminaría con ella. Entré, caminé hacia un salón a mi lado derecho, al parecer era una estancia con una chimenea al fondo. Las paredes eran de tabique rojo, que por el abandono y la suciedad tenían un color grisáceo. Recorrí lentamente el lugar, había un par de muebles y era todo, ni un cuadro, una lámpara, nada.

Seguía teniendo la sensación de no estar sola, cuando de repente escuché un ruido en una esquina y el brillo de lo que parecían un par de ojos. Un frío recorrió mi cuerpo y me quedé paralizada, con las manos trataba de buscar algo para defenderme, nunca pensé que fuera una persona, lo primero que me imaginé fue un animal.
Saltó enfrente de mí, una mujer desconocida con sangre recorriendo su rostro y manchando su ropa, sollozaba y me agarró por los brazos.
- !Huye, él está aquí¡ -dijo con desesperación y salió corriendo hacia la salida.
Yo estaba aturdida por la sorpresa, no entendía qué pasaba. Escuché un fuerte golpe y pude ver por una ventana como salía volando el cuerpo de la mujer y se estrellaba con un árbol, casi pude escuchar como se rompían sus huesos debido al impacto. Quise moverme pero no podía, no era miedo, era que realmente no podía moverme, algo me aferraba al suelo.

Como de la nada algo me aventó a la pared y me sostenía por el cuello a ella, no podía ver nada. Grité con todas mis fuerzas pero ni un sonido escuché. Sentía la presión sobre mi cuello, sabía que esa noche iba a morir.
De repente escuché una voz enfrente de mí, era la voz más horrible que jamás haya escuchado. Sentí miedo finalmente, no entendía lo que me decía pero me causaba un terror inmenso. Su voz se me grababa en el cerebro, si sobrevivía no la olvidaría jamás. Sin embargo, no entendía que decía.
Comencé a sentir golpes en mi cuerpo, presión en mi pecho y mi cuerpo azotado contra la pared, trataba de defenderme pero era inútil. Me estaba destrozando una fuerza invisible...

... Sudor recorría mi cuerpo, sudor frío. Recorrí con la vista y estaba en mi habitación, apretaba con las manos las sábanas y aún sentía mi corazón acelerado. Puedo jurar que hace unos segundos estaba gritando con todas mis fuerzas, la garganta me dolía.
Prendí una lámpara y eran las 3:03 a.m. Tomé agua como desesperada, sabía que era un sueño, una pesadilla, pero entonces ¿por qué seguía sintiendo ese dolor en el pecho y escuchaba esa voz?



28 septiembre, 2011

El diablo vestido de rojo y no es Prada.

Lo único que hice fue aventarle la mochila y darme la vuelta. Sentía la cara ardiendo, como si hubiera estado al sol por horas, sin embargo la neblina y la lluvia no me dejaban ver a donde iba. Lo escuché gritarme y fue todo.
Llevar 2 semanas juntos, después de ser muy buenos amigos y disfrutar cada momento juntos no te preparan para lo que puede pasar en la cuarta semana. Ahí estaba, con el humor en montaña rusa, el diablo oprimiendo y sacando lo peor de mi. 

Realmente todos saben como funciona, unos días antes comienza con una sobre dosis de hormonas malignas que distorsionan la realidad. Es problema fisiológico del cuerpo, el cuerpo femenino. Para otros, es el mismísimo Satanás en persona. 

Puedes amanecer con una sonrisa, levantarte, caminar al baño y deprimirte de lo que veas en el espejo. Meterte a bañar y de repente sentir esa sensación de éxtasis que recorre el cuerpo al ritmo de la caída del agua. Te vistes y te enojas con el pantalón que no cierra cuando apenas hace una semana lo hacía perfectamente.
Agarras tus cosas y sales asustada por que es tarde y mientas madres al camión que no quiso detenerse. Le sonríes al taxista que te lleva al trabajo y sientes ganas de llorar cuando te sientas en tu escritorio al ver los pendientes acumulados.
Te das cuenta y apenas han pasado 3 horas desde que despertaste. Te faltan otras 21 horas para terminar el día y tal vez 120 más para acabar con la pesadilla.

Es una auténtica película de terror, donde la protagonista es una esquizofrénica en busca de una salida. Los personajes secundarios, no comprenden lo que sucede en el mundo de la estrella estelar que muchas veces se convierte en la antagonista. Una sonrisa enorme oculta un horror que puede despertar con una simple palabra, una acción en el momento menos adecuado, una mirada inoportuna. Una explosión sucede y el clímax de este film finalmente se presenta. 
A continuación, los gritos y reclamos invaden la pantalla. Un sudor frío recorre tu cuerpo, una fiebre enfurecida recorre su cuerpo. No sabes que sucede, no entiendes lo que dice y solo esperas tu muerte. 
El llanto comienza cuando tú sentías los últimos segundos de vida, abres los ojos y encuentras frente a ti una criatura indefensa en un estado crítico. Tú eres el culpable, tú eres el villano, tú la estás matando.
Te arriesgas a un encuentro cercano, la tocas con miedo y ella comienza a reír histérica. Definitivamente, ella está loca.

Una dosis de pirilamina es el arma que combate al monstruo, una dosis de ibuprofeno con cafeina lo adormece, un helado lo hace feliz y un beso lo derrotará. Todo esto hasta que pase el efecto, hasta que llegue la noche y duerma la bestia. 8 horas después, el terror regresará y es una historia que nunca finaliza.
No traten de entenderlo, de soportarlo, de derrotarlo, es horror puro que nunca termina.

08 septiembre, 2011

Flowers Galliano

Eran las 16:30 horas y me encontraba sentada en una horrenda banca de la Terminal del Norte, faltaban 30 minutos para que saliera el camión. Trataba de limpiar con el dedo una mancha de mi pantalón negro de vestir, seguramente al salir de la oficina me había manchado con algo;  o en casa, cuando pasé por ropa para el viaje express.
Revisaba el celular en busca de algún mensaje, pero no cambiaba nada, solo bajaba y subía el medidor de señal. Vi mi mano derecha y sostenía una donita espolvoreada de azúcar glas, supe de qué era la mancha que rompía con el equilibrio de mi atuendo negro. Los minutos, tal vez los 30 minutos más lentos que me esperaban, no avanzaban.
Me levanté y caminé hacia el puesto de revistas más cercano, me paré frente a el sin enfocar la vista en algo que llamara mi atención. Sin pensarlo, agarré una revista y la pagué. Regresé a mi asiento y empecé a hojearla.
Era la Glamour de Julio, 2011. Recuerdo que en la portada salía la rubia de Gossip Girl, me gusta esa serie, tal vez por esa razón inconscientemente escogí esa publicación. Me sumergí en accesorios, ropa, zapatos y maquillaje. Olvide mi entorno y solo enfoque en apreciar las fabulosas fotos.
Recordé en donde me encontraba y miré el gran reloj donde me indicaba 16:55. Agarré mi maleta y corrí hacia el autobús.

Son esos momentos en que la moda y la atracción hacía los detalles femeninos ayudan a olvidar todo, lo bueno y lo malo, en especial lo último. En ese momento pasaba por el peor momento de mi vida, una revista hizo que por 20 minutos olvidara todo.

Desde pequeña me he visto atraída por todo ese mundo, incluso alguna vez pensé estudiar diseño de modas pero resultaba muy caro. Era perfecta, me encantaba crear nuevos modelos para la única muñeca que siempre me gustó, una aberración espantosa que aún conservo. Recuerdo a mi abuela regalándome pedazos de telas para que dibujara y recortara, lo único que nunca pude hacer fue unir las piezas, para eso estaba ella. Podría ser una gran diseñadora, hacía cosas muy bonitas y me vestía horrible, como Galliano.

En ese sentido, a la hora de vestir siempre fui un desastre. El hecho de ser extremadamente delgada no ayudaba mucho, sobre todo en autoestima y por eso usaba playeras enormes. Nunca le puse mucho empeño a mi forma de vestir, si era fea para que hacer el ridículo en tratar de verme bien. Todo cambió hasta que cumplí 16 años, esa edad es crucial en la vida, descubres cosas nuevas, revistas nuevas, todo nuevo. De cierta forma, los múltiples consejos -y bastante pendejos- que leía en la revista eran por algo, si los ponía en práctica ayudarían, ¿a qué?, a lo que sea.
Fue así como me vestí de formas bastantes ridículas, los noventas fueron mi momento, el grunge, las Spice girls y Fey estaban en mi armario. Bastante horrenda la combinación pero era la moda, según yo.

Hasta la fecha, sigo sin vestirme como en las revistas, yo si aplico lo del dicho. Puedo vestir bien, puedo vestir mal, pero siempre estoy cómoda. El 15 % de mi sueldo se va en zapatos y bolsas, un 10% en ropa y un 5% en revistas; tal vez seria famosa, tal vez no, tal vez ya hubiera muerto como Amy Winehouse, pero hubiera sido una gran diseñadora.
Lo único que puedo hacer ahora es seguir dibujando modelos que nadie usará, comprando revistas para esos momentos tristes, gastando mi dinero en las rebajas y vistiendo como todo un vagabundo, insisto, pude haber sido Galliano.


12 agosto, 2011

Mi mejor amigo, mi mejor olvido, mi mejor... ¿qué?

Pudieran ser las hormonas, el clima, la enfermedad mental o simplemente porque soy una mujer cursi y ridícula, el hecho es que se me ocurrió escribir del tema que a continuación describo. Tal vez fue el ocio y la falta de trabajo en un viernes por la tarde, pero ahí les va.

En mi alucine, entre imaginarme corriendo por los campos con un hombre sorprendente y entre romper una guitarra eléctrica al estilo Kurt Cobain -bien chafita- en un escenario, se me vino -no sean puercos- a la mente la pregunta: ¿y qué fue de 'fulanito de tal'?

Hace meses, bastantes meses, me había reencontrado con un buen amigo de toda la vida, más que amigo era un perfecto conocido que tenía de la infancia y nunca fue mi amigo. Entre fiestas y reuniones nos empezamos a llevar muy bien y comenzamos a salir -si estás leyendo esto, obvio estoy hablando de ti wey-.
Habían pasado años desde que no tenía un 'mejor amigo', ese hombre que no te ve con morbo -según- y sale contigo hasta para comer un puto pan en la condesa. Salíamos por una chela, a comer, por otra chela, etc.
Podíamos platicar de todo, de los ridículas que son las viejas, de cómo soy rara y puedo hablar de cogidas sin pedos, de mis pedos mentales con los hombres, cualquier tema. Todo iba bien hasta que conoció a alguien, de un día para otro no supe más de él. Desapareció de la faz de la tierra, de las redes y de mi teléfono.
Supongo que encontró cosas más importantes que contarle sus dramas a una pinche vieja loca.

Entre tanto, yo había encontrado otro valedor, platicábamos infinitamente en el msn. De nuevo tenía con quien criticar a las mujeres, a los hombres y demás. Tengo una encantadora forma de hablar y joder a la gente que increíblemente no es eso lo que aleja a las personas, sino las acerca más. De igual forma que el anterior, todo iba chingón hasta que despareció de la faz de mi msn. Cuál sería mi sorpresa, ver días después fotos con una mujer, al parecer había encontrado el amor y perdido la amistad.

Debido a circunstancias curiosas, encontré a otro más. Nunca pensé que sería alguien muy especial para mi -ven? si estoy mal- y que se convirtió en un super amigo. Platicamos, reímos, criticamos, jugamos, pendejeamos y todos los amos existentes. ¿Qué podía salir mal ahora?

Lo que estén pensando es totalmente correcto. Por un momento, pensé que había algo mal conmigo. Después de meditarlo, entre la fiebre y el dolor de panza, entre el antibiótico de las 11 pm y el de las 7 am llegué a una conclusión, conmigo no podían coger.

Ante tal revelación no pude más que decirme, ' sí mi madre me hubiera regalado esa guitarra eléctrica a los 14 años, ahora sería una gran estrella de rock'.

03 agosto, 2011

Buu...

Este tema quería guardarlo para Noviembre, pero es tanto mi vicio que decidí adelantarlo. No me refiero a los teibols, hablo de fantasmas.
Supongo que entre el público existen varias creencias, encontraremos a los escépticos, los creyentes y los vale madres. Por primera vez no me encuentro en estos últimos.

¿Por qué escribir acerca de este tema? En primer lugar, me surgió la idea hace un par de semanas. Clásico que se te muere la abuela -ok, ni tan clásico- y comienzas a dormir junto a su cadáver -ok, cenizas- porque tu casa es muy pequeña y tu familia es muy grande, tanto que perdiste el sorteo y te tocó el sillón viejo de la sala, junto a las flores, velas y la abuela.
No me considero una persona miedosa, un poco paranoica si, pero muchas veces depende del grado de locura y drogas que traiga encima. Ha sido de las noches más tranquilas que he pasado, a excepción del puto frío que me calaba los huesos. No culpo a mi abuela, culpo al clima del pueblo.

Estando 4 días en tan triste evento, comencé a escuchar las clásicas historias acerca del 'alma' de mi abuela y demás. El día que falleció, cuenta la muchacha que trabaja en casa (tan pudiente yo goee) que la 'sintió', la perra se puso inquieta y gimoteaba como cuando la veía. Realmente estaba asustada y presintió algo malo, a los 10 minutos le avisaron que la señito había fallecido. No vean el trauma para la pobre muchacha, sobre todo porque ahora duerme en su habitación.

Así hubo muchas historias, que las flores se movían solas, que el abuelo no puede dormir por que tiene miedo, que mi madre la sintió en la cama, etc. En mi estancia no sentí nada, no tuve miedo, no vi que se moviera nada; solo moría de frío y tristeza.

Recuerdo que hace años, los abuelos me contaban historias, al crecer en pueblo o ranchos te relacionas mucho con esa  clase de cuentos. El muerto que te quiere dar dinero, la bruja que quiere chupar a tus hijos, el hombre que se convierte en animal -de mis favoritos- o el diablo que se te aparece en medio de la nada con sorprendente apariencia y horribles pies.
Me sabía de memoria las historias, pero disfrutaba cada día que me las contaban como si fuera la primera vez. Soy masoquista, me llegaron a decir alguna vez, por que obviamente me da un poco de miedo pero me encanta ver esos programas, leer libros y ver películas. Que respecto a las películas, en los últimos años no ha salido nada bueno. ¿Qué fue de esos días en que Pedrito Fernandez y Tatiana me asustaban con una muñeca fea?

En lo personal, no he tenido experiencias con fantasmas, tal vez dos hechos extraños que no supe a qué atribuírselos.
En cierta ocasión vivía con una amiga, yo estaba encerrada en mi cuarto viendo una película -no de terror- cuando escuché la puerta principal y que alguien entraba al cuarto de lado. Vi la hora y me imaginé que ella había llegado, al poco rato me quedé dormida.
Al día siguiente, preparaba el desayuno cuando la vi entrar. Le pregunté que anoche había llegado tarde, me observó como si yo estuviera loca y sólo me contestó: Apenas voy llegando.
Afortunadamente ya no vivo en ese departamento pero ella si.

La otra ocasión, estaba en mi cuarto de la casa pequeña del pueblo maldito, leía mientras algo pasaba en la televisión, seguro alguna de esas películas de madrugada. Sólo tenía la luz de la lámpara de noche, en la calle no se escuchaba ni un alma, acaso el aire que resoplaba un poco y hacía un ruido raro en mi ventana.
De repente sentí claramente como alguien posaba su mano en mi hombro, volteé de inmediato y por supuesto que no había nadie, mi cama estaba pegada a la pared y yo le daba la espalda a la misma pared.
Solté el libro y busqué si alguna almohada -me gusta dormir con miles- me había tocado o peor, algún bicho horrible me había atacado, pero no. No había nada.

En ambas ocasiones no supe que pasó, nunca pude explicarme que fue.


19 julio, 2011

Harry Potter y La Flowers Filosofal.

Tenía que sacar mi pendejada de escribir acerca de Harry Potter, ¿porqué no? diría el Chicharito.
La saga de películas llegó a su final (bastante pendejo) y no se habla de otra cosa, es el chisme de moda, a quién le importa que mataran a Facundo Cabral o que ganara la Sub 17, el maguito es lo de hoy.
Aún recuerdo cuando compré mi primer libro, en el 2002 mientras estudiaba la prepa (la segunda ronda), un fin de semana mi madre nos visitaba y rentó películas. Las recuerdo muy bien porque iniciaron dos fiebres en ese entonces, Harry Potter y la piedra filosofal y El Señor de los anillos, la comunidad del anillo.
Cuando vi las cajas, dije: No manches, esto qué? Como siempre la doña me ignoró y puso las películas en su DVD nuevo (creo que ese fue el punto de la tarde familiar, estrenar el aparatejo). Mientras tragaba palomitas como cerdo bebé, me fui metiendo en la película hasta que terminó y yo estaba llena de emoción. Al enterarme que había libros, corrí al día siguiente a la única librería del pueblo para comprarlo. Por suerte lo tenían, sino tal vez habría muerto alguien.

Regresé a casa con una sonrisa en el rostro y me aplasté en un sillón viejo -sí, todo es viejo en mi casa- a leer. No podía dejar el libro, mi abuela tenía que aventarlo para que me levantara a comer o hacer algo de provecho.
Terminé el libro en 4 días, con la necesidad de saber que pasaría en el segundo año en Hogwarts.
Lo malo de darle a una mujer de 18 años su propia tarjeta de banco es que nunca ahorrará. Era una adicción, corría al cajero, sacaba dinero, iba a la librería, compraba el libro y regresaba a casa. Para ese entonces sólo había 4 libros disponibles y toda esta hermosa rutina sucedió en una semana y media.
Al terminar el cuarto libro grité como loca y me decía, este tipo regresó y no sabré que pasará hasta que salga el quinto libro en... Qué? Un año o más?
Ha sido de las veces que más triste me he sentido, tuve que regresar a mi vida habitual de escuela.

Mientras esperaba la salida del próximo número, leía y re leía los que tenía. Pasaron los años y conforme salían más libros, veía la forma de comprarlos, era una gran esfuerzo considerando que era una universitaria mantenida viviendo sola. Pero los completé hasta el llegar al 6.
Esto es cuanto a lectura, obviamente como un fan declarada, cada que salía una película, suplicaba a mi madre para que fuéramos a verla. Se hizo tradición que las películas solo las viera con ella.
Fue bastante decepcionante en algunas ver y saber que no era lo que pasaba en el libro, comparar este tipo de situaciones es frustrante. Por eso recomiendo mejor leer los libros y ver las películas después.

Al salir el 7° libro, sentía una emoción inmensa, como si fuera el momento más importante. No podía dejar de leer el libro hasta que... En serio? Ese es el final?
No podía creer que después de una buena trama, el final fuera de novela de Canal 2.

Podría contar el final, seguro muchos no han visto la película y muchos más no saben leer, digo, no les interesa leer el libro. Pero no soy esa clase de personas que cuenta los finales de las película, el hecho de que Harry se case y tenga miles de hijos es algo que a nadie le importa.


PD: Deberían llevarme al cine, gracias... ¿Qué?


09 julio, 2011

Am i evil? No, I'm just better than you.

Cuando la gente te repite una y otra vez algo, comienzas a creer que puede ser verdad; a menos que seas Maussan, pero esa es otra historia.
Debo decir que desde pequeña he sido una niña muy tímida y callada. Mi autoestima no era de lo mejor y así pasaron los años donde no decía nada.
Pero hay algo que siempre me ha caracterizado, meter la pata en las mejores situaciones. Si bien puedo ser la mustia más querida del grupo, siempre digo algo en el momento menos indicado.

A partir de hace unos años, algo pasó y cambié en el aspecto de ya no ser tan callada y decir más pendejadas. No soy doña charlas, pero no puedo mantener mis bonitos comentarios, uno debe decir la verdad en toda ocasión. Y es así como me gané el título de ojete. *aplausos* Pero más que ser mala persona, ya es un impulso que brota sin querer. La verdad, por qué mentir si el chingado niño es feo o si estás gorda. Yo estoy narizona y no me afecta que me lo digan, eso se arregla con una cirugía que me niego pero tendrá que hacer algún día.

Ahí estaba yo perdiendo el tiempo en el msn, platicando con una amiga de un accidente que le sucedió a cierto tipo. -Al parecer perdió un ojo- apareció el mensaje en la pantalla. Yo comencé a reír y escribí "Quedó tuerto!!". El hecho me pareció bastante gracioso, estoy consiente de que no lo es, pero no podía dejar de reír.

Simplemente no puedo contener el comentario, ni por escrito. Cuando veo un bebé feo no puedo evitar decirlo. Soy de las que dicen que NO cuando un tipo "buena ondita" se te acerca queriendo robarte tu tiempo para venderte la última novedad o hablarte de lo chingón que es Jesús.
Soy de las que cree que tener 85 años es robar oxigeno a los demás. El hecho de que la abuela esté hospitalizada y solo vaya a asegurarme que me incluyó en el testamento, es por mi futuro.

Ese tipo de actitudes que pueden considerarse de mal gusto o groseras son las que me han dado el título, pero puedo asegurar que muchas de las personas piensan lo mismo que yo, el problema es que ellas se quedan calladas. Y díganme ¿eso no es ser hipócrita? Yo no tengo problemas con ser sincera y decirte que eres un pendejo, solo lo digo por que realmente lo eres.

¿Acaso soy peor que ustedes?

27 junio, 2011

Yonkies del amor.

Hablando de miedos al compromiso y todas esas finuras de plática de señora, recordé algo que me hizo defender mi teoría con empeño.

¿De qué hablo con ella? Recuerdo decir a las demás al referirnos de la "otra", tenía años sin saber de ella, además el guarura que la acompañaba me intimidaba para hablar de mis "cosas". Lo más que pude preguntar fue ¿y la familia?

Siempre he criticado a las mujeres, se me da ese don de hablar mal de ellas sabiendo información de primera mano, de lo estúpidas que somos muchas veces. Suelo alejarme de ese término, pero no puedo negar que he cometido algunas estupideces femeninas. Tengo chichis y vagina, debo cometerlas.
Uno de los tantos errores es abandonar todo por un hombre (no, eso si nunca lo he hecho). Clásico que nunca conoces al hombre ideal (ni creo que lo conozcas, la perfección no existe), pero siempre hay un tipo que lo parece; platicas con él, congenias, sales a cenar, al cine y lo besas.
Es donde empieza a valer madres el asunto.

No digo que sea malo, que ella tenga novio y yo no. Sería mucha envidia de mi parte, cosa que no existe.
De repente, el mundo gira 360° y resulta que el hombre es indispensable en tu vida, no puedes, sentir, respirar, comer, cagar, coger (ok, depende), ser independiente sin él. De un día para otro te das cuenta que tu vida era un puto asco (si, con las fiestas llenas de alcohol y los hombres por montones) antes de conocerlo.

¿Amigas? ¿Qué es eso? No necesito esas cosas si tengo a mi amorcito.

Y es así como se pierden en el limbo. La verdad no sé como se vea desde adentro, ni quiero probarlo, pero por fuera se ve de la chingada.
Y bueno, se puede culpar al amor y todo sentimiento que lo acompañe. Será el argumento número uno en defensa, pero el amor no es asfixiante.

Puedes tener todo en poquitos, un minuto para tu familia, un minuto para tus amigos, un minuto para tu trabajo, un minuto para las redes sociales (ok, tal vez cinco) y un minuto para tu amor.
No es toda la vida para el amor y lo mezclo con el trabajo, la familia, los amigos y las redes sociales.

A tu familia no le interesa verle la cara al tipo todos los días, a menos que sea tu marido. Ahí se deben aguantar y agradecer que por fin saliste y no eres la solterona de la familia.
Tus amigas no deben soportar la cara de imbécil que suelen poner los hombres cuando hablan las viejas a mil por hora de calzones, viajes, comida, hombres, HOMBRES; déjalo libre por que él también tiene amigos con los que quiere echar una chela, hablar de futbol, autos y mujeres.
Tus jefes no deben soportar tus 500 llamadas al celular por que el tipo quiere saber que haces o por que no contestas sus mensajes. Estás trabajando, obviamente.
Y las redes sociales, las benditas redes que sirven para compartir una frase, una queja y no las fotos donde te comes a tu novio. O donde solo te comunicas con él de muro a muro, de tuit a tuit; oigan, existe el msn, el SMS, el skype, etc. Pri-va-ci-dad.


Ahora es cuando puedo escuchar (con mis super poderes) como se quejan de mi amargura y mi falta de cariño. Pero si fuera yo quien sólo hablara de un hombre, lo llevara a todos lados, subiera 500 fotos de él, etc.
¿Me soportarían?

Sin embargo, pienso que las relaciones son indispensables. Nada de que soy la mujer independiente que puede hacer todo. Sé cambiar una llanta, pero si lo puede hacer un hombre, mejor.
Solo intento explicar que no es necesario llevar solo plátanos habiendo también manzanas, peras y cerezas. Y ahora puedo escuchar que les estoy pidiendo que sean infieles y unas locas.

Una de las defensas que me han comentado ante tal situación, es el miedo a estar solas. A menos que tengas una melliza no entiendo la necesidad de estar pegada a alguien. Pero si lo analizamos bien, es un tipo de dependencia que puede llegar a ser enfermiza (señores pensantes o que saben del tema sin ser señora gorda, podrían ayudarme con esto).

CONCLUSIÓN: No las entiendo, por eso dicen que soy rara. Por no pensar como ustedes la mayor parte del tiempo y no notar la diferencia entre dos pares de zapatos que parecen ser exactamente iguales.


10 junio, 2011

Ni Carmelita Salinas lo hubiera hecho mejor.

De esas veces que no tienes nada que hacer y la pelusa del ombligo se ha terminado, decidí caminar a las librerías de Juárez y Madero. Mientras esquivaba gente horrible en la Alameda y paraba de puesto en puesto preguntando precios hasta hartar a la gente y no comprar nada, lo vi.
Ahí estaba, recostado con toda elegancia en una banca, panza reluciente de mugre al cielo. Ver semejante espécimen me hizo recordar ¿papá?

Me quedé parada observándolo y pensando que sería de mi progenitor, podría ser ese hombre tirado ahí con olor rancio y panza de niño lombriciento. O podría ser uno de esos señores trajeados que llegan a la galería rodeados de guaruras que se hacen pendejos con sus equipos de comunicación, cuando sólo se la pasan echando chisme.

Por que han de saben que la Flowers es huerfana... Ok, tengo a la señora Flowers pero por Dios, ustedes han visto sus comentarios. El señor Flowers al parecer fue por cigarros y hasta el momento no ha encontrado su marca favorita.

"Hay que buscar a tu papá, qué tal si tiene dinero" Dijo alguna vez una amiga, mientras yo la ignoraba pensando en la forma de ligarme al tipo que me gustaba en la universidad. De qué me servia encontrarlo, para qué sirve un papá.
* Supongo que para comprar cosas, pero para eso está cualquier pendejo, digo novio que te quiera mucho.
* Para darte consejos, pero ahí está yahoo respuestas para solucionarte la vida.
* Para darte amor, pero ahí tienes a tu madre... Si no tienes, pues que jodido tu asunto.
* Para sacarte de un problema, pero si tienes amigos, siempre hay alguno que sirve para los tipos de problemas en los que uno se mete.

Las señoras que saben (de esas que creen tener un título en psicología infantil) dicen que siempre es necesaria una figura paterna, sino los niños crecen traumados y "malitos de su cabeza". Yo crecí normal, crecí de más y hasta el momento no ando buscando una figura paterna en algún novio, como suelen decir las mismas señitos, estaría muy jodida mentalmente si conocieran a mis ex.

Tal vez si sea necesario para algo, he conocido padres muy buena onda que despiertan en mí esa necesidad, pero hay otros que me hacen dar gracias a mi madre por ser loca y no casarse.
Me considero una persona normal, mentalmente y físicamente que prueba que un padre no hubiera hecho la diferencia. ¿Verdad?... ¿VERDAAAD?

Padres hay en las iglesias, papáwh's hay en los antros mirrey y jefes en el trabajo; ven, no es que me haga falta uno.

01 junio, 2011

Yo no parlé francés ¬¬

Cuando has planeado algo por mucho tiempo y finalmente lo realizas, tienes las mejores expectativas y las sorpresas nunca están de más. Eso me pasó, recibí miles de consejos y experiencias sobre qué hacer, qué decir, etc. Y saben qué, fueron puras pinches mamadas; nada de lo que les digan es cierto. Entre más planea uno las cosas, más cambios van resultando sobre la marcha.
Nunca dejas de sorprenderte.

Ahí estaba en la ciudad luz, como se veía en las postales con su Torre Eiffel y su hermosa arquitectura. Con mochila en hombro aspirando el olor a caca del metro, transporte tan feo que cada estación era como si me metiera a la Bondojo.
"Tú háblales en español y te preguntarán de dónde eres y serán amables contigo" primer error, cada que abría la boca para pedir algo me veían con esa jeta que tienen las viejas de las Lomas, hablaba en inglés y me entendían pero los muy putos me respondían en francés. Qué pinche maña de joder a la gente.
Quitando esos pequeños detalles, la ciudad es hermosa y nunca te cansas de admirarla, hacen falta días para recorrerla y apreciarla.

Generalmente en el DF hay pocos perros callejeros, sin embargo en otras ciudades o pueblos abundan como moscas en una taquería. Europa carece de eso, pero en su lugar tiene otra bella especie... Las palomas.
Esas criaturas caguengues que se encuentran en iglesias viejas y plazas, allá las encuentras hasta en la puta sopa. Desde el primer día me vi acosada por ellas, pensé que era cosa de Madrid y sus infinitos lugares abiertos como plazas y parques. Cuál sería mi sorpresa cuando 5 días después me encontraba en la terminal de autobuses de la estación Victoria en Londres, esperaba el autobús para París en un lugar cerrado como cualquier terminal y tenía que esquivar a las malditas palomas. Eso no era lo bizarro, sino escuchar en el altavoz que por favor, no alimentáramos a las palomas.
Durante todo el viaje, esas acosadoras me atacaban en busca de comida.

"Me gustaría vivir en Europa, es tan de primer mundo goe" Eso no lo diría el tipo no muy mal vestido que me pedía dinero en la calle, o más bien, los miles de tipos que piden dinero, que buscan trabajo o que organizaron desmadres en España. Es contradictorio, como realmente esos países estaban mal económicamente pero al parecer los Mercedes Benz te salen hasta en las papitas.

Mientras descansaba de haber recorrido todo el Barrio Gótico, la Rambla y demás atracciones, observé el reloj y eran las 3 de la tarde... ¡Las pinches 3 de la tarde! ¿Qué putas iba hacer con el tiempo restante? Barcelona, ciudad donde el tiempo no pasa.
Me aplasté en una banca observando el mediterráneo y acosando las gaviotas, comía un intento de hot dog gigante cuando un tipo comienza a platicarme su vida. Y para acabar de joderme, el sol pintó mi piel de un moreno horrible.
Y faltaban 2 putos días más.

Antes de irme, preguntaba si sobreviviría con 700 euros en efectivo y una tarjeta de crédito, la mayoría de la gente dijo que no. Me fui con menos, cuando piensas en pesos y dices que llevas 12 mil en efectivo y una tarjeta de crédito es harto dinero, pensar en euros te deprime. Los primeros días vas por la calle y las tiendas haciendo cuentas, si eso me cuesta 3 euros en pesos son... A la semana te das el lujo de comprar un litro de agua por 1 euro o entrar a un museo por 14.
Vives a su ritmo y su moneda hasta que llega el último día y regresas con 12 euros en la bolsa y no puedes comprar unos tacos en el Corona, no porque no te alcance, sino por que no son pesos.
Y que decir de los famosos peniques, sufrí con esas monedas en tamaños diferentes con la misma pinche vieja. Era frustrante tratar de comprar un puto café y dar exacto el valor, siempre me faltaba o daba de más, opté por dar pura moneda de libra o billetes.
Tal vez sea madrina en un bautizo y de ese modo me deshaga de ellas.

Después de 10 horas y tres vueltas en el espacio aéreo sobre Valladolid, llegar al interrogatorio del aeropuerto te hace decir 'no pienso quedarme en su país, sólo quiero comer algo'. Reino Unido igual, de dónde es, cuántos días viene, a qué viene, a qué se dedica, en dónde vive, tienes reservaciones de estancia, tiene familiares aquí, tiene reservación para su salida del país, entre otras preguntas amigables. Todo esto te hace querer abrazar a la tipa que te recibe en el aeropuerto de México diciéndote 'hola manita'.

A pesar de todo, las ciudades fueron hermosas. Me divertí, me emocioné, conocí gente nueva, vi gente en calzones y lo disfruté. Deseo volver, me enamoré de Londres y algún día me tendrá de nuevo aunque las palomas me ataquen y la aduana me interrogue como si fuera la Interpol.


09 mayo, 2011

Frases célebres de mi jefa II

Conversación via SMS.

Madre Flowers: Compraste el pan y no te llevaste nada floja ¿qué vas a comer? (Se refiere al pan de las hamburguesas que se supone me iba traer al trabajo).

Flowers: Pediré una ensalada.

Madre: Bueno, te estás acostumbrando a comer poco para no gastar lo poco que vas a llevar :D (Se refiere al estúpido y sensual viaje a Europa).

Flowers: ¬¬

Un bonito abrazo para las jefas igual de ogts que la mía.

25 abril, 2011

Je t'aime, i think... ¿qué?

Love is in the air... Eso dice la rola, nosotros decimos que ya es primavera y bueno, saben lo demás. Me regresaré al año de 2003, ultimo año de preparatoria donde las cosas eran mucho más fáciles y se me hacían difíciles. Yo, 19 años, uniforme coqueto y contando los días para salir del pueblo rancio donde crecí. Si weyes, así como de película gabacha pero región 4. Él, 17 años, uniforme nada coqueto y contando los días para... Para ni madres, era un tipo inmaduro que no esperaba nada, que su vida eran los video juegos y las películas porno, pero ¡cómo quería a ese idiota!

Podría decir que ha sido la segunda vez que siento algo cercano al amor, tomando en cuenta que sigo sin saber que es y si alguna vez lo he sentido. Digamos que si, que tenía los síntomas de las mariposas en la panza y la mirada de borrego a medio morir. Estaba enamorada, eso o era una infección muy mal plan de 6 meses.

Podía soportar todas sus pendejadas, sus berrinches, todo. Nunca he sido la mujer paciencia, nunca esperé, nunca aguanté y ahí estaba, soportando a un escuincle menor que yo con la mejor de mis sonrisas, eso es amor o me corto un hue...

Mucho años después (hagan cuentas) me encuentro recordando esa sensación y me pregunto ¿acaso es bueno eso? No el amor, sino lo que provoca. Es curioso y tierno tener esa cara de pendeja cuando eres una adolescente pero a los casi 30 años? No lo creo. Sin embargo, se sigue viendo la misma cara, se sigue sintiendo la misma sensación de nausea y siguen sudando mis manos.

Pero ¿qué diferencia hay entre hace 7 años y ahora? Que eso lo sentí por 6 meses y ahora lo siento por una semana, ya no hay el mismo interés. Creo que mi sentido del amor se quedó con ese tipo y no fue capaz de devolverlo. Soy sólo yo o son todas las personas que no son capaces de sentir esa misma sensación de hace 10 años, soy yo la que no siente o también ustedes?
Y aquí es cuando levanta la voz la (el) ñoña (o) del grupo y dice: ___________________


10 marzo, 2011

Opening... and closing.


Antes de trabajar en la galería no tenía ni la menor idea de arte; a pesar de ser fan de Salvador Dalí y que me gusta la obra de Leonora Carrington y Remedios Varo, no tenía idea del surrealismo en sí.
Como lo he comentado, me gusta el chisme detrás de esos cuadros, amores perdidos, vicios a voces y sueños locos.
He aprendido mucho, y puedo apreciar mejor lo que me gusta, lo disfruto y se que me emocionaré hasta temblar cuando esté en el Museo de Dalí.
Pero no hablaré de las emociones y el sentimiento que me despierta el surrealismo, el caso es: no me gusta el arte.
Muy bonitos lo cuadros, muy bonitas sus vidas, muy bonitos los eventos; la chinga está en trabajar en eso. Organizar una exposición me pone los nervios de punta, los artistas son un fastidio siendo divas o siendo gente sin sentido. Muchas veces, hablar con ellos es como hablar con un perro y aún así, el perro entiende más. No digo que todos sean así, hay chavos buena onda (no gays wee) que pueden razonar más allá del arte.

¿Quién ha ido a una inauguración? Seguramente dos de ustedes o nadie, la gente normal como yo creo que nunca se ha parado en una galería y menos para una inauguración. Se cita a la prensa, la gente bonita vip, los artistas y los borrachos. Así es, no ustedes, no yo, no mis amigos; gente profesional del alcohol que su único propósito es beber gratis y platicar con la gente que aparece en el periódico.

No lo creía cuando me platicaban, pero en mi primera inauguración ahí estaban. Tan radiantes con sus harapos, señores de 60 años, señoras de 60 años, empinando el codo con singular alegría. Tras dos años de trabajar aquí, ya los reconocía. Si no iban, los extrañaba; si me hablaban, les hacía el feo; si tropezaban, me reía; eran mi diversión.
Yo creo que son la verdadera personalidad, una obra de arte viviente en una exposición; sin duda alguna, la gente que voy a extrañar más.

Pero por no dejar de lado, la gente socialité también es borracha, sólo que mejor vestida. Disimulan pasear por la sala, observando un cuadro (cuando no tienen ni puta idea del artista o del estilo), platican como si fueran conocedores y sobre todo, posan.
La gente más importante en una inauguración es: el fotógrafo. Disimuladamente lo persiguen, lo acosan para tener el momento adecuado y posar frente a la cámara. Me los imagino buscándose una semana después en los periódicos (no me los imagino, lo he visto).

Al terminar la noche, sólo quedan vestigios de una fiesta, no una muestra de arte.

Próxima expo: 5 de Abril, Paralelas Contemporáneas. Julio Verne 14, Polanco.




28 febrero, 2011

De copas hablamos aquí.

La luz que se colaba por la ventana me despertó, apenas lograba enfocar pero pude ver su espalda desnuda a mi lado. Por un momento me asusté y no sabía dónde diablos estaba, con quién, ni nada.

Quite el brazo que tenía encima de mi y bajé de la cama buscando mi ropa. Él tipo despertó y me preguntó a donde iba. Sólo sonreí y comencé a vestirme. Me senté en la cama para amarrar mis tenis cuando me abrazó y me dijo que teníamos que repetirlo. Fue cuando sentí ese nudo en el estómago, la señal de que tenía que salir huyendo.

-No lo creo- contesté con una sonrisa de lo más cínica. Argumenté tristemente que yo no repetía y menos con alguien como él.
Recogí mis cosas, amarré mi cabello y salí del cuarto. En la sala estaban mis amigos más dormidos que borrachos. Había sido una noche muy pesada.

Recordé que salí del trabajo y con mis compañeros fuimos a un bar por Bosques para celebrar el cumpleaños de uno de ellos. Era un lugar fresa, bastante underground y sobre todo, barato.
Celebramos, reímos y demás, no recuerdo que tomaba pero seguro no era poco.
Un chavo me marcaba al celular para invitarme a una fiesta, lo comenté con mis acompañantes y emprendimos el viaje a Satélite.
Puedo confirmar que la fiesta era aburrida, yo seguía bebiendo, otra cosa diferente a lo del bar. Después de un par de horas alguien dijo que el plan era movernos a otro lado. Yo dependía de mi amigo y su auto, él dijo si. Manejó por varios minutos, paramos en un oxxo y seguimos. Sentía que estaba realmente lejos. El departamento, clásico de soltero, era un desmadre; como pude me senté en un sillón. Seguimos bebiendo, otro tipo de licor que de sólo recordarlo me de vergüenza.
Así fue como terminé a dos horas de mi casa en brazos de un desconocido, bueno ni tanto.

Mientras regresaba a las 10 de la mañana del siguiente día, pensaba que sólo quería dormir. No había dolor de cabeza, no había nauseas, nada. Sólo sueño.
¿Porqué cuento esto? 22 no es igual a 27.

Ayer mientras moría de una cruda mal plan, me acordé de eso. Qué fácil era beber a los 22, y ni que decir a los 17 años. Sinceramente no bebí demasiado y el cuerpo me mataba. Tal vez la cruza de licores o qué se yo, pero no estaba bien.
-El vodka es para los jóvenes- dijo un amigo por msn.
Comencé a reír, cuanta razón tenía. A mis 20 años yo no tomaba whisky, era de hombres grandes. Y ahora, sólo tomo eso porque no da cruda, que jodida vida la mía. Supongo que de ahora en adelante será beber una, dos o tres copas y salir del lugar; y no rogar que me maten al día siguiente.
Triste situación, mucho más que James Franco de host en los óscares (tenía que sacarlo goe).

31 enero, 2011

No estoy enamorada sino obsesionada, es más sano.

¿Has estado enamorada?
No supe que contestar, quise decir si cuando pensé en mi novio de la prepa, al cual dejé por venir a estudiar al DF. Ha sido la relación más larga que he tenido y supuse que podría contestar si a la pregunta. Después medite en cuestión de segundos que 5 meses no son mucho en una relación y que tres meses más tarde ya lo había olvidado por completo.
Mi segunda opción fue aquella persona que me robó suspiros y otras cosas más valiosas por 7 años, era mucho tiempo para amar a alguien, claro si ese alguien hubiera sido algo mío y no sólo una cogida de vez en cuando.

Así que la respuesta era no. O más bien ¿qué diablos es el amor?
En la semana se me ocurrió ver Sex and the city, tengo veintitantos años y nunca había visto esa serie. Después de temporada y media añoraba conocer a alguien como Big, al terminar la tercera temporada decía que porqué Carrie corría cada vez que Big le hablaba tras tanta jalada que le había hecho. Fue cuando me quedé en shock por 2 minutos (minutos en los que se pasmó la página) meditando si eso era amor. Sufrir por un cabrón que dice quererte pero se casa con otra pendeja cuando según él, el compromiso no es lo suyo.

Si eso es amor, ya me había pasado. Pero seguramente las respuestas no están en una serie de televisión. No, no me había enamorado; lo mío era obsesión.
¿Cuántas veces no acosamos hasta el cansancio? ¿Cuántas veces salimos corriendo tras una llamada? ¿Cuántas veces lloraste sin sentido y por una pendejada?
El beneficio es que sufres mientras te obsesionas, el amor te deja destruido por meses, años.
Ahora, ¿sólo te enamoras una vez en la vida?
Se supone que sí, pero he escuchado tantas veces a personas que han amado a más gente de la que ves en una fila donde dan comida gratis. Me he chutado más dramas que el canal 2, no soy de las que sabe consolar y suelo dar golpecitos en la cabeza. Nadie sabe mis dramas porque no soy de las que comparte. No tengo dramas que decir, si nunca he amado, porque lo mío es obsesión; simple manía de querer algo.
¿Amor es una obsesión por siempre?



03 enero, 2011

De pueblo vengo pero no soy.

Pocos saben que yo crecí en un pueblito rancio escondido en las montañas de la Sierra Norte de Puebla, he de confesar que en los 15 años que viví allá nunca me quejé por que fuera un lugar aburrido. Tal vez ayudaba el hecho de que tenía menos de 19 años, cogía con un sólo tipo y tenía muchos amiguitos; no me hacía falta los dulces vicios que provee una ciudad. Supongo que la mayoría de ustedes me entiende, dado que viven o son de un pueblo.
Llevo más de 7 años viviendo en el DF, en los que he visitado muchos lugares, bebido muchos tipos de alcohol, conocido a muchas personas, cogido con... unos cuantos hombres; el punto es, que desde que soy adulto y tengo un trabajo estable no había tenido unas vacaciones decentes desde semana santa.
Así que decidí ir a mi pueblo, finalmente el objetivo era descansar, dormir y comer.
Cabe mencionar que de hace 7 años a la fecha fui perdiendo los amigos y la casa (ya no tengo habitación allá) y ganando años. Mi único contacto con algún tipo de vida nocturna ya no estaba allá.
Supuse que no sería tan malo, una semana sin internet, durmiendo en un sofá y sin salir; había vivido así por 15 años, una semana no sería nada. El pueblo carece de lugares entretenidos, al grado de que una ida al super es un tour por Oxford Street en Londres, lo más cercano a la civilización es el Italian Coffee que sobra decir, es bastante jodido.

No voy a mentir al decir que el pueblo tiene su gracia, cuando has vivido rodeado de edificios y llegas a un lugar más verde que Hulk, es gratificante. Es curioso el lugar con sus casitas tan viejas y su pequeño zócalo lleno de banquitas, plantas y un kiosko. Claro, arruinado todo por un horroroso árbol navideño de lona con enormes flores o estrellas, no recuerdo; el árbol más feo jamás visto. Ganaríamos el primer lugar en un concurso de árboles feos.

La gente se divide principalmente en dos tipos: los nativos y los wanabe. Los primeros, son la gente originaria al 100% del lugar, la mayoría de rancherías cercanas, humildes y que brotan como hormigas los sábados de plaza. Los segundos, igual nacidos ahí pero son aquellas personas que se creen de primer mundo, compran "lo mejor" para sobre salir, pero te siguen diciendo "mijo(a)" cuando te ven.

Hay más perros en la calle que niños en los kinders, más hombres feos en las maquinitas que viejitas en la iglesia, más veterinarias que hospitales. La biblioteca (la única) siempre está vacía, pero las casas o centros recreativos están llenos de gente que toma cursos de danza, pintura y costura o lo que sea.

El clima es mi favorito, desde niña lo disfruto con su humedad y neblina escalofriante. Durante años, el sol sólo se dejaba ver en mayo. Ahora puede ser visto en cualquier temporada, gracias por eso calentamiento global. Pero cuando aún está ese clima clásico de frío helado con llovizna golpeando tu cara y neblina cegando todo, es divertido, claro, si estás acostumbrado a soportar eso; mucha gente llorona llega y comienza a quejarse.

Estuve una semana, sin frío, sin internet, comiendo mucho harto demasiado (en serio). Me aburrí, pero suplicaría en este momento estar otras 2 semana más y no sentada en el trabajo con internet y gente jodona.