19 julio, 2011

Harry Potter y La Flowers Filosofal.

Tenía que sacar mi pendejada de escribir acerca de Harry Potter, ¿porqué no? diría el Chicharito.
La saga de películas llegó a su final (bastante pendejo) y no se habla de otra cosa, es el chisme de moda, a quién le importa que mataran a Facundo Cabral o que ganara la Sub 17, el maguito es lo de hoy.
Aún recuerdo cuando compré mi primer libro, en el 2002 mientras estudiaba la prepa (la segunda ronda), un fin de semana mi madre nos visitaba y rentó películas. Las recuerdo muy bien porque iniciaron dos fiebres en ese entonces, Harry Potter y la piedra filosofal y El Señor de los anillos, la comunidad del anillo.
Cuando vi las cajas, dije: No manches, esto qué? Como siempre la doña me ignoró y puso las películas en su DVD nuevo (creo que ese fue el punto de la tarde familiar, estrenar el aparatejo). Mientras tragaba palomitas como cerdo bebé, me fui metiendo en la película hasta que terminó y yo estaba llena de emoción. Al enterarme que había libros, corrí al día siguiente a la única librería del pueblo para comprarlo. Por suerte lo tenían, sino tal vez habría muerto alguien.

Regresé a casa con una sonrisa en el rostro y me aplasté en un sillón viejo -sí, todo es viejo en mi casa- a leer. No podía dejar el libro, mi abuela tenía que aventarlo para que me levantara a comer o hacer algo de provecho.
Terminé el libro en 4 días, con la necesidad de saber que pasaría en el segundo año en Hogwarts.
Lo malo de darle a una mujer de 18 años su propia tarjeta de banco es que nunca ahorrará. Era una adicción, corría al cajero, sacaba dinero, iba a la librería, compraba el libro y regresaba a casa. Para ese entonces sólo había 4 libros disponibles y toda esta hermosa rutina sucedió en una semana y media.
Al terminar el cuarto libro grité como loca y me decía, este tipo regresó y no sabré que pasará hasta que salga el quinto libro en... Qué? Un año o más?
Ha sido de las veces que más triste me he sentido, tuve que regresar a mi vida habitual de escuela.

Mientras esperaba la salida del próximo número, leía y re leía los que tenía. Pasaron los años y conforme salían más libros, veía la forma de comprarlos, era una gran esfuerzo considerando que era una universitaria mantenida viviendo sola. Pero los completé hasta el llegar al 6.
Esto es cuanto a lectura, obviamente como un fan declarada, cada que salía una película, suplicaba a mi madre para que fuéramos a verla. Se hizo tradición que las películas solo las viera con ella.
Fue bastante decepcionante en algunas ver y saber que no era lo que pasaba en el libro, comparar este tipo de situaciones es frustrante. Por eso recomiendo mejor leer los libros y ver las películas después.

Al salir el 7° libro, sentía una emoción inmensa, como si fuera el momento más importante. No podía dejar de leer el libro hasta que... En serio? Ese es el final?
No podía creer que después de una buena trama, el final fuera de novela de Canal 2.

Podría contar el final, seguro muchos no han visto la película y muchos más no saben leer, digo, no les interesa leer el libro. Pero no soy esa clase de personas que cuenta los finales de las película, el hecho de que Harry se case y tenga miles de hijos es algo que a nadie le importa.


PD: Deberían llevarme al cine, gracias... ¿Qué?


09 julio, 2011

Am i evil? No, I'm just better than you.

Cuando la gente te repite una y otra vez algo, comienzas a creer que puede ser verdad; a menos que seas Maussan, pero esa es otra historia.
Debo decir que desde pequeña he sido una niña muy tímida y callada. Mi autoestima no era de lo mejor y así pasaron los años donde no decía nada.
Pero hay algo que siempre me ha caracterizado, meter la pata en las mejores situaciones. Si bien puedo ser la mustia más querida del grupo, siempre digo algo en el momento menos indicado.

A partir de hace unos años, algo pasó y cambié en el aspecto de ya no ser tan callada y decir más pendejadas. No soy doña charlas, pero no puedo mantener mis bonitos comentarios, uno debe decir la verdad en toda ocasión. Y es así como me gané el título de ojete. *aplausos* Pero más que ser mala persona, ya es un impulso que brota sin querer. La verdad, por qué mentir si el chingado niño es feo o si estás gorda. Yo estoy narizona y no me afecta que me lo digan, eso se arregla con una cirugía que me niego pero tendrá que hacer algún día.

Ahí estaba yo perdiendo el tiempo en el msn, platicando con una amiga de un accidente que le sucedió a cierto tipo. -Al parecer perdió un ojo- apareció el mensaje en la pantalla. Yo comencé a reír y escribí "Quedó tuerto!!". El hecho me pareció bastante gracioso, estoy consiente de que no lo es, pero no podía dejar de reír.

Simplemente no puedo contener el comentario, ni por escrito. Cuando veo un bebé feo no puedo evitar decirlo. Soy de las que dicen que NO cuando un tipo "buena ondita" se te acerca queriendo robarte tu tiempo para venderte la última novedad o hablarte de lo chingón que es Jesús.
Soy de las que cree que tener 85 años es robar oxigeno a los demás. El hecho de que la abuela esté hospitalizada y solo vaya a asegurarme que me incluyó en el testamento, es por mi futuro.

Ese tipo de actitudes que pueden considerarse de mal gusto o groseras son las que me han dado el título, pero puedo asegurar que muchas de las personas piensan lo mismo que yo, el problema es que ellas se quedan calladas. Y díganme ¿eso no es ser hipócrita? Yo no tengo problemas con ser sincera y decirte que eres un pendejo, solo lo digo por que realmente lo eres.

¿Acaso soy peor que ustedes?