06 noviembre, 2012

Memorias de mis zombies tristes.

No había dormido tanto desde hace más de un mes, me dolía la espalda de estar acostada pero definitivo no quería salir de la cama. Me enredé más en las cobijas hasta que me levanté de un golpe y empecé a gritar como niña de 5 años, me había dado un calambre.
En vista de que no me quedaba de otra que levantarme, corrí al baño a pensar en cómo resolver los problemas del mundo. Después de no tener ni puta idea y vaciar toda mi vejiga, salí y me asomé por la ventana. El día estaba nublado, había poca gente en la calle.

Era un fin de semana largo para mi sola, no amigos, no nada, solo yo y mi puta consciencia. No quise quedarme encerrada, parecía que saldría un poquito de sol, lo necesario para no espantarme y bañarme de inmediato.

Mientras me dirigía a mi destino, pensaba en varios títulos de libros que quería comprar, aunque también pensaba que no tenía mucho dinero y solo había cargado con una tarjeta. Empecé a caminar, esquivando gente hasta que me fijé en algo peculiar, había gente disfrazada.

De principio no me extrañó, había sido día de muertos y seguro algunos sufrían de delay. Ignoré todo y seguí caminando entre el mar de gente hasta llegar a la calle que tenía varias de mis tiendas favoritas. Cada vez era más difícil caminar, gente muerta chocaba conmigo y las tiendas empezaban a cerrar. Eso no era posible, eran las 3 de la tarde y era sábado, llegué hasta donde quería comprar ropa y estaba 100% cerrado.

Entré un poquito en pánico y regresé a la tienda de libros. Pasé casi una hora recorriendo todos los pasillos, había olvidado todos los títulos que quería comprar.
Fui agarrando varias opciones y rechazando algunos vendedores que me acosaban, hacía cuentas en la mente y regresaba algunos libros hasta que me formé, la fila era más larga de lo usual así que empecé a tararear una canción.

Cuando llegué a caja y me iban a cobrar, en la puerta se escucharon gritos y vi gente que entraba corriendo con cara de terror. La mujer policía que vigilaba empezó a gritar amenazas hacía la calle. Me extrañé un poco pero no le di mayor importancia,  mientras pagaba, mi gen chismoso de vieja me hizo preguntarle al cajero si sabía algo.
- Creo que se están peleando, ya golpearon a dos chavos.
Esa fue su respuesta, y me dio mis libros.

La puerta de salida es por otro lado, bajé unas escaleras y llegué con un grupo de gente, estábamos encerrados. El guardia decía que era por nuestro bien y en cuanto fuera seguro salir nos abriría.
¡Maldita sea! Eran más de las 4 y yo moría de hambre, si el tipo no me dejaba salir creo que terminaría matándolo. La gente comenzó a desesperarse, afuera se escuchaban gritos y golpes en la puerta, era un caos y yo, yo moría de pinche hambre.

Después de un rato, y verse amenazado, el guardia abrió una puerta pequeña y dejó salir a la gente, uno por uno. Me abalancé a hacía la salida y frené en seco al ver lo que pasaba afuera. Miles de muertos vivientes andaban por la calle con palos en mano y bols... WAIT A MINUTE! Esos no eran muertos vivientes, eran personas ridículamente disfrazadas que golpeaban los negocios y de vez en cuando a la gente.
Caminé por la orilla tratando de no llamar la atención, en la primera calle que pude, di vuelta y me alejé esquivando el mar de gente.

Sin embargo, en los alrededores salían de repente, con sus ropas viejas y sus caracterizaciones de 3 pesos. Seguí corriendo entre la gente solo con un objetivo en la mente... Llegar al KFC de la avenida Juárez, porque tenía antojo desde hace varios días.
Atravesé la marcha con olor a acrílico y pintura vinci, no podía seguir por la misma calle, eran demasiados. Decidí seguir por una paralela hasta que llegué a un singular lugar.
- Pásele señorita.- Me dijo el tipo con traje barato.
Observé el lugar lleno de luces neón y un enorme letrero arriba, creo que no había comida ahí. Sonreí y seguí caminando aprisa, ya me había cansado y el estómago no dejaba de rechinar.
Por fin llegué a la avenida pero para mi sorpresa, la marcha era interminable. Al menos, en este lado no había tanta gente muerta. Vi a lo lejos el KFC y corrí como desesperada, empujé a los muertos que me estorbaban y llegué a la puerta, manchada de pintura roja que imaginé simulaba sangre (chafísima).

Para mi desgracia y mala suerte, EL HOMBRE NO ME QUISO ABRIR.
Le grité cuanta grosería me sé y entonces supe que menos me abriría. Me di cuenta que yo era un zombie más en busca de comida, era uno de ellos sin maquillaje pero con la misma rabia.
Me rendí y entré en el lugar de enfrente, comí y bebí café hasta que volví a ser la misma y pude salir como si nada.

27 agosto, 2012

El hombre que le gritaba a su mamá.

De qué podía escribir que otros no lo hayan hecho. La fiebre de Batman ya pasó y todo aquel que vio la película nos compartió su opinión. Podría escribir de arte y la bonita restauración de la señora Cecilia Gimenez, pero también ya se hizo todo meme posible para reír mil con el "nuevo Jesús".

Por lo que se me ocurrió escribirles una historia de risa o deprimente, depende del punto de vista de cada quien. Hace cuatro años me vi en la necesidad de buscar un departamento urgente, yo no trabajaba y obvio debía ser algo muy, pero muy barato, pero que tampoco estuviera ubicado en el culo del diablo.
Durante una semana, busqué y encontré este lugar medio rancio, pero accesible, grande y barato. Desesperada le hice la chillona al dueño para que dejara el papeleo para después, pero que yo debía cambiarme el próximo sábado y era miércoles. Al parecer, se apiadó de mi y aceptó.
Al siguiente sábado me mude y hasta la fecha, nunca hicimos contrato.

Durante la primera semana, me instalé. Limpié y organicé cosas, la cuales no eran muchas porque no tenía nada, solo libros y cosas personales. Empecé a salir para conocer mi nuevo barrio, a la vuelta, en el edificio que pega justo con mi departamento, se rentaba otro. Recordaba haberlo visto en el periódico y lo tenía entre mis opciones, por suerte nunca lo llegué a ver.
Dentro de esos primeros días, un sábado en que dormía, seguro ya era madrugada de domingo, un grito aterrador me despertó. Como toda pueblerina que soy, desperté con el terror en la garganta y un arma en la mano (por arma me refiero al despertador). No quise prender la luz, capaz que estaban matando a alguien en la calle y luego iban por mi.
No, eso de la paranoia no se me da. De repente, empecé a escuchar mas gritos y fuertes golpes, yo ya imaginaba que entraban en el departamento para robarme (¿libros?), que terminaría descuartizada y en primera plana de la Prensa.
Después de 5 minutos imaginando mi muerte, noté que entre los gritos de dolor decían algo. Me asomé tratando de no mover las cortinas y vi a un tipo cayéndose de pedo en la calle, justo enfrente de la puerta del edificio de a lado. Puse atención y le gritaba a su mamá (?). Golpeaba la puerta con desesperación y mentaba madres.
Cuando me regresó el alma al cuerpo y supe que no sería asesinada, no al menos por ese tipo. Seguí durmiendo, bueno, traté de dormir ya que siguió gritando por horas, incluso hasta que pasó el de los tamales y le mentó la madre.

Así pasaron los meses y el tipo de vez en cuando hacía lo pinche mismo aunque no el mismo día, para ese entonces abajo de ese edificio había una cantina muy coqueta y de poco fiar que lo albergaba y embriagaba hasta más no poder.

Un día, llegué de vagar por la vida y había dos patrullas en la calle y bastante gente alrededor.
Desde mi ventana me asomé para ver el chisme, una mujer discutía y lloraba mientras en una de las patrullas, ya habían subido a un tipo. De momento no lo reconocí, pero mi madre me confirmaría después que era el mismo borracho que pedía que su madre le abriera.

El chisme está así, el sujeto es alcohólico (obvio), ha estado en varios lugares bonitos donde ayudan a la gente que tiene problemas con la bebida, por supuesto, nadie lo ha ayudado. Y en cada pedota que agarra, regresa todo gallito y le parte la madre a su... ¡Madre! Así que la doñita, cada cierto tiempo desesperada, marca a la policía para que se lo lleven y pase un ratito en una celda. Después lo regresan, según ya va a cambiar, pero a la mera hora, todo sigue igual.
Y es entonces, que cada cierto tiempo, el tipo llega gritándole a su mamá para que le abra, golpeando la puerta hasta que se cansa y quedar dormido sobre su vómito.
Me imagino, que al día siguiente lo dejan entrar o lo meten para evitar el ridículo porque nunca lo he visto. Y a pesar de que pasa muy seguido, no me acostumbro y cada que escuchó sus gritos, se me va el alma de paseo.

PD: No pregunten, cómo es que mi madre se entera de todo. Es un don.

12 julio, 2012

Mi persona favorita y su mejor consejo.

¿Vas en serio con ese muchacho?

Me preguntó mientras comíamos, recuerdo que la sopa estaba recién hecha. Nunca me gustó la sopa que hacía después de 2 días, tenía el don de que se convirtiera en una nata jitomatosa horrible y siempre me hacía sentir como Mafalda. Por eso era sopa recién hecha todos los días, bueno, tampoco todos los pinches días del año tragaba sopa.

Pensé en su pregunta, solo encogí los hombros e hice una mueca de no saber nada.

Tenía unas semanas de salir con él, no es que fuera una relación de matrimonio pero a mis 18 años era el primer novio que conocían oficialmente y hablaba todo el tiempo de él. Se puede decir que hasta me sentía un poquito enamorada.
Era guapo, alto, 17 años y con una voz encantadora, tan seductora que seguro le gustó a ella, eso y la educación con que llegaba y saludaba.

En cada evento importante durante mi corta existencia, decía que sería el último que vería, que nunca llegaría a verme salir de la primaria, secundaria, cumplir 15 años, salir de la prepa (casi no lo lograba), salir de la universidad con un título, viajar, casarme, nada vería. Llegó a ver todo, estar presente en cada momento importante a excepción del último, y eso porque no he tenido la desgracia de casarme.

En esa misma plática, la de la sopa, después de preguntar la seriedad de mi relación, me dijo que no me casara tan joven. Recuerdo que lo dijo indiferente mientras partía una tortilla tostada.

"¿De qué sirve? Te casas sin conocerlo bien, convives con un extraño, lo odias y te divorcias. Lo que te sugiero es que cuando conozcas a alguien, hagas eso, conocerlo, si quieres algo más, vete a vivir con él y así sabrás todo, no solo lo bueno sino también lo malo. Si te harta y se te acaba el amor, te largas y tan sencillo continuas tu vida sin tanto drama. Los hombres son unos cabrones, te muestran su mejor cara cuando te enamoran y cuando te casas, te salen con sus pendejadas."

Aún tengo grabada la mirada que le echó a mi abuelo, simplemente sonreí y le dije que tenía toda la razón. Además, en ese entonces no tenía pensado casarme.
-La vida es corta para atarme a un hombre- dije mientras terminaba de comer. Ella sonrió y recogió todo de la mesa.

Por supuesto que son unos cabrones y sobre todo, nunca contó con que su nieta era peor. El noviecito aquel me duró menos que un resfriado y así conoció a varios, entre formales y no tanto; y llegó el momento en que me dejó y nunca conoció al definitivo.

02 julio, 2012

Se nos metió un Peña Nieto en el ojo.

De qué sirvió tanto desmadrito si al final el resultado estaba comprado, no sirvió ni el ojo madreado de nuestra futura primera dama "La Gaviota" para hacer entrar en razón al pueblo.

Es verdad que de los 4 candidatos no se hacía uno, ya hubiéramos querido que nuestro amado Ebrard (amado para el DF, putos) fuera presidente y nos siguiera convirtiendo en Londres, caro pero bien bonito.
Se supone que la mayoría quería evitar el regreso del PRI, la mayoría que ni siquiera vivió parte de los años de gobierno que nuestros padres y abuelos vivieron, sin embargo, esa gente que se quejaba de la mala vida de aquel entonces, votó de nuevo por eso.
¿La gente es masoquista? Supongo que si, lo vimos en Estados Unidos hace años cuando la gente votó de nuevo por Bush, en parte porque todavía estaba presente el sentimiento que causó la caída de las gemelas, pero cuando empezaron a ver que la habían cagado y que cada vez regresaban más soldados en cajones, ahí si, ya no lo querían.
Así nosotros, hace seis años ahí vamos a darle el voto (sí, me incluyo) a Calderón pero cuando arma su teatro de "tratar" de acabar con el Narco, ya lo odiamos porque mató un chingo de gente y así. No me molesta, creo que fue una decisión pendeja, porque como leí en alguna revista donde le hicieron una entrevista al hijo de Pablo Escobar, eso nunca terminará, cuando matas a unos, otros salen, como los ácaros.
El punto es que México lo odia, le reprocha las muertes y pide que renuncie, ahora supongo que ruegan que se quede.

Peña Nieto, señor que se pintó las canas para lucir más maduro y conocedor, de lo cuál no tiene ni madres, hizo campaña prometiendo miles de cosas, pagando votos, regalando cosas, golpeando a su esposa, en fin. Y qué sucedió, ganó. Pero empezó bien, ustedes son los que empezaron mal. Apoyar a AMLO al final como salida de emergencia cuando al principio le decían loco y demás, se tardaron en pensar bien las cosas.

La clase alta sigue pensando que sería un dictador, mentiroso que destruiría el país, y en el fondo, prefirieron que EPN ganara porqué según le pueden exigir que cumpla sus promesas, pero se quejan de las devaluaciones y demás problemas económicos que surjan.

Sinceramente no sé ni lo que quieren, además, ellos de qué se quejan si tienen todo el dinero del mundo y la persona que votó por EPN, no.
Esa persona que cuando no tenga para comer, cuando algún pendejo los organice para encuerarse y exigir miles de cosas, ahí vienen a chingarnos al DF y jodernos la existencia. Que se queden en sus pueblos y armen sus desmadres allá, nosotros no tenemos la culpa de su mala decisión. Además, el DF en una ciudad muy peligrosa y horrible, a qué vienen. 

La gente está molesta, pero de que les sirve hacer corajes sino se puede hacer nada, nunca se ha hecho nada. Los políticos hacen lo que quieren y a nosotros solo nos queda más que vivir porque finalmente piensen en algo, Calderón (según ustedes) mató 60 mil personas, pero un terremoto, tsunami o cualquier desastre natural mata el doble y ahí, no hay a quien echarle la culpa.
Así que gente, relájense y piensen que 6 años pasan de volada y sobre todo, a finales de año se acaba el mundo.

25 abril, 2012

Temporada de selecciones, erecciones... elecciones!

Poco sé de política, no esperen que escriba las mejores palabras referentes al tema y me lean como uno de esos escritores que publican libros con títulos como "Las mujeres de Peña Nieto" o "El desafuero de Andrés Manuel López Obrador", de ser así, los invito a que lean la revista Proceso o el diario Milenio y se vayan a la chi...

Escribo de esto porque no se me ocurrió otra cosa, estoy aburrida en el trabajo o todo mundo me acosa con esos temas, no sé. Los jefes, la radio, la televisión, las redes sociales, los anuncios enormes del Estado de México, en todos lados se mencionan las próximas elecciones presidenciales.
No me es grato ver a un orco manoseando a Peña Nieto, es más me molesta ver la cara de todos los candidatos en cualquier lado.

Pero, qué genera tanta polémica. Hace seis años difícilmente se discutía acerca de eso en su hora de comida. Qué diferencias hay de hace 6 años a estos días, ¿que se repite un candidato? ¿una vieja? (hubo una, sin pena ni gloria, pero hubo) ¿un galán de novela sin cerebro?... Por cierto,  ¿quién diablos es el cuarto candidato?

En fin, el punto es hablar del tema y como soy bien pinche borreguito y les comento, de nuevo, que no tengo nada de qué escribir, decidí dar mi bonita opinión.
Me siento intrigada en la opinión de cada persona y de la visión que tienen de sus futuros presidentes. Recuerdo escuchar una discusión con personas cercanas, donde aclamaban que por nada del mundo votarían por Peña Nieto. Sobran razones para justificar dicha afirmación, todos conocemos al candidato y sus oscuros secretos. Pero tampoco votaban por Josefina, no está preparada y la ven lenta. Y ni que decir del "Peje", pobre hombre que perdió los cabales hace 6 años y que por nada del mundo lo dejarían en tan importante puesto.
Y bueno, nadie sabe quién chingados es el cuarto candidato, dicen que es el Güiri Güiri, pero no estoy muy segura.

Ante tales declaraciones, uno se queda pensando en que no te dejan opciones y mejor votas de nuevo por Calderón y a la fregada todos, pero no se puede. También podemos organizarnos y generar golpe de estado para llevar al poder a Marcelo Ebrard, pero tampoco se puede. Estamos en medio de un laberinto sin saber encontrar la salida.

Las encuestas dicen que el PRI está ganando.
¿Las encuestas en dónde? ¿En Mordor? ¿En la casa de Peña Nieto? ¿En las Lomas? Todo mundo odia al tipo y resulta que ganará.
Dicen que las señoras de la casa, la señora quesadillera amante de las telenovelas del 2, ese tipo de mujeres son las grupies que le dan el voto al señor copetudo. Por supuesto, son las señoras que son pobres y que no conocen la diferencia entre el gobierno de un partido o de otro, nunca tendrán dinero. Obvio prefieren que gobierne un galán como se dice que es él.

Sinceramente, daría igual quien gane. Hay que preocuparse por el gabinete, las cámaras y demás personas detrás del presidente. Son esas mentes las que toman decisiones, las que nos chingan y las que siempre serán igual, sexenio tras sexenio
¿Por quién voy a votar? No tengo idea, seguro lo dejaré a la suerte o me saldrá lo feminista o lo tiraré a la basura, el punto es que deberían dejar de hablar de eso y gastar sus pocas ideas en cosas más productivas. O esperar a chismear cuando sean las olimpiadas y tengan en qué distraerse.

02 marzo, 2012

A un paso de la fama y de ser dios, o en el peor caso, Niurka.

¿Cuál es el objetivo de un artista para estudiar y dedicarse a eso? ¿Fama o la muy citada frase de amor al arte?
Para empezar, soy de esas que odia decir "artistas" a los practicantes del arte plástico, la palabra por desgracia en la actualidad no solo se refiere a un maestro de la pintura o la escultura, sino también a la cantante que es reina en la feria de mi pueblo.
Por otro lado, decirles maestros es un poco denigrante para aquellos que se mataron estudiando su maestría ,mientras que estos pintores autodidactas gozan del título por el simple hecho de ser un genio conocido en el arte.
No hay forma de nombrarlos, solo clasificarlos en pintores, escultores, fotógrafos, etc.
Regresando a la duda inicial, aficionados al arte hay demasiados. Señoras que se creen pintoras porque es su pasatiempo en la vida diaria de una socialité, frustrados que estudiaron otra cosa porque el arte no deja dinero y ni modo que muera de hambre. Esto último, no creo que le pase a Manuel Felguerez ni a Leonora Carrington, bueno, antes de que muriera. Entonces, de qué depende que un artista sea famoso, de su talento, de sus relaciones o su carisma.
La verdad, eso no importa, pero puedo apostar que el 70% de ellos empiezan por amor al arte, con el objetivo de que su obra sea conocida en todo el mundo; sin embargo, es ahí en algún punto cuando la humildad se transforma y vale madres para convertirse en una diva que ni el suelo lo merece. He conocido a ambos, y cuando conozco la carrera de la "diva" es cuando comprendo porqué los llaman artistas. Seguro la actriz que empezó de chacha en las novelas y luego se hizo protagonista pasó de buscar incansablemente entrevistas, al no querer ni que la cámara la enfoque. Es una artista, dicen.

Dalí, el genio surrealista de mente revuelta pasó de un tímido estudiante a un ególatra pintor que sabía que era un genio. Pero wee, es Dalí. No hay en la actualidad un artista plástico que se le compare. Mientras la gente los mencione, los compre, los admire, las divas crecerán y olvidarán dónde comenzaron y cuando fue que realmente hicieron arte.


01 febrero, 2012

A mí me gustan los gatitos en el cuadro y no las raíces en el edificio.

Y de repente empezaron las publicaciones de lo que sucedía en Tlatelolco y Centro Histórico. Diferentes medios hablaban de un solo tema en particular, las "Raíces" de Rivelino. El autor me despierta cierta curiosidad por la historia que tiene en la galería donde laboro, lo cuál me hizo revisar su página y encontrar la definición del nuevo concepto que revolucionaba el arte en el DF. 
He de confesar que los videos y la idea planteada me despertaron curiosidad y admiración, es una idea bastante original. Pero ahí dejé el tema, no me involucré demasiado porque no vivo de eso, bueno sí, pero no está dentro de mis intereses principales. 

Desde su inauguración hasta el día de hoy, dentro del círculo se habla de eso. Yo no las he visto, pero digamos que en las fotos no luce nada bien. La idea que yo consideraba genial era un gusano amorfo de color crema de elote bastante horrible. Supongo que con justa razón los mejores críticos de arte lo acabaron con sus bonitos comentarios. 

Y envuelta en el tema me surgió la pregunta, ¿qué diferencia hay entre eso y una instalación de focos en una Galería de la Condesa o una gorda de Botero?

Toda esta introducción se encamina hacía los diferentes puntos de vista y sobre todo, la percepción que cada persona tiene del arte. ¿Cuáles son los fundamentos? Tal vez se necesita estudiar para saber apreciar la materia, yo como publicista me enfoco en cosas mejores diseñadas y al menos para mí, una escultura de una gorda no es arte, sin embargo para muchos el surrealismo es una sarta de ideas drogadas plasmadas en una tela o hechas escultura.

¿Es cuestión de gustos? Tal vez, a mi me gusta el morado y a otros no. Así debe haber alguien a quien le guste los gordos y a mí no. Por eso la existencia de diferentes corrientes y estilos, figurativo, hiperrealismo, abstracto, impresionismo, etc. Cada persona es distinta, con pensamientos y visiones muy variadas que en momentos coinciden y forman grupos. Así que basada en esta idea, porqué no pensar que hay una persona a la que le gustaron las Raíces invadiendo edificios.

¿Han recorrido el famoso corredor Roma-Condesa? Invadido de nuevas galerías, tiendas y demás negocios con una sola idea, arte joven. La playera con la cara del Santo, la pintura con salpicaduras de óleo y otras sustancias desconocidas, la foto del vocalista de alguna banda indie, el muñequito de felpa con un ojo más grande que el otro, la lámpara de botellas de cerveza indio e infinidad de mercancía (conocida como arte-objeto) que se convierte en moda, así como en su tiempo seguro un cuadro cubista de Picasso era la novedad, ahora es un cuadro colorido con corazones y gatitos de Romero Britto o una camiseta pintada a mano de un hippie chic.

Esas pequeñas galerías se están comiendo el mercado, solo los viejos buscan alguna pintura de un pintor reconocido y sobre todo, muerto. Pero el tipo, al que le compré este cuadro en acrílico lleno de rayones, morirá y yo, yo tendré en mis manos una valiosa obra de arte. Pero eso es el futuro, lo actual es vestirme elegantemente para asistir a un evento de arte en la zona de Lomas-Polanco para beber una copa de vino, o puedo ir de converse y camisa de cuadros a una inauguración en la Roma-Condesa mientras The Smiths se escucha al fondo.

04 enero, 2012

Welcome to Mexico, vato!

Y empezamos el último año de nuestras vidas, según los paranoicos y psicópatas, pero lo empezamos como cualquier otro año. Ya van 12 años de estos "dosmiles" y hace 12 años pensábamos lo mismo que este y seguimos viviendo, más viejos, más adictos, más idiotas.
Seguro ya todos tienen sus listas de propósitos que nunca cumplirán, pidieron sus deseos que nunca se les cumplirán y tienen todo esa buena vibra que caracteriza a las personas (úrgeme verlos para fin de año).

Entre que todos se deseaban feliz año y demás cosas, me llamó la atención cierta noticia que los indignaba, seguro que todos saben del ruquito que murió en un banco y nadie hizo nada, la verdad, no sé que les sorprende, vivimos en un país donde se pierden los niños y los encontramos unos días después muertos debajo del colchón.

Pero ahí estaban, comparando con algún hecho que pasó en China. No es que me guste enterarme de todos sus desmadres activistas, pero me imagino que se referían al de la niña atropellada. El punto es que en toda red que visitaba estaba alguien con su martirizado corazón denunciando el hecho. Es cuando me los imagino en ese momento ¿qué harían?.  La verdad yo no iba a perder mi turno en la fila del banco por ayudar al señor. Hay que vivir en esta ciudad para comprender la prisa con la que se vive, hay que ignorar cualquier hecho que nos llame la atención porque podríamos morir en el intento, hay que suprimir sentimientos, yo a todo esto le llamo sobrevivir en la gran urbe.

Y a pesar de todo, puedo afirmar que los mexicanos somos de las personas más atentas y amables que hay, en diferentes grados por supuesto. Los hay "corazón de pollo" y los "solo ayudo cuando me conviene", pero ahí estamos en algún momento de la vida, dando nuestra mejor cara y nuestro mejor billete. Tal vez el ruquito no corrió con suerte, o simplemente ya tenía que colgar los tenis y se acabó.
Me pregunto, alguien pensaría que era un truco de distracción para realizar alguna actividad ilícita. Seguro que todos lo pensaron.
El punto es tener algo de que hablar, ya sea un muerto, un político que no lee o Justin Bieber y su raza de zombies.
¡Welcome to Mexico, vato!