04 enero, 2012

Welcome to Mexico, vato!

Y empezamos el último año de nuestras vidas, según los paranoicos y psicópatas, pero lo empezamos como cualquier otro año. Ya van 12 años de estos "dosmiles" y hace 12 años pensábamos lo mismo que este y seguimos viviendo, más viejos, más adictos, más idiotas.
Seguro ya todos tienen sus listas de propósitos que nunca cumplirán, pidieron sus deseos que nunca se les cumplirán y tienen todo esa buena vibra que caracteriza a las personas (úrgeme verlos para fin de año).

Entre que todos se deseaban feliz año y demás cosas, me llamó la atención cierta noticia que los indignaba, seguro que todos saben del ruquito que murió en un banco y nadie hizo nada, la verdad, no sé que les sorprende, vivimos en un país donde se pierden los niños y los encontramos unos días después muertos debajo del colchón.

Pero ahí estaban, comparando con algún hecho que pasó en China. No es que me guste enterarme de todos sus desmadres activistas, pero me imagino que se referían al de la niña atropellada. El punto es que en toda red que visitaba estaba alguien con su martirizado corazón denunciando el hecho. Es cuando me los imagino en ese momento ¿qué harían?.  La verdad yo no iba a perder mi turno en la fila del banco por ayudar al señor. Hay que vivir en esta ciudad para comprender la prisa con la que se vive, hay que ignorar cualquier hecho que nos llame la atención porque podríamos morir en el intento, hay que suprimir sentimientos, yo a todo esto le llamo sobrevivir en la gran urbe.

Y a pesar de todo, puedo afirmar que los mexicanos somos de las personas más atentas y amables que hay, en diferentes grados por supuesto. Los hay "corazón de pollo" y los "solo ayudo cuando me conviene", pero ahí estamos en algún momento de la vida, dando nuestra mejor cara y nuestro mejor billete. Tal vez el ruquito no corrió con suerte, o simplemente ya tenía que colgar los tenis y se acabó.
Me pregunto, alguien pensaría que era un truco de distracción para realizar alguna actividad ilícita. Seguro que todos lo pensaron.
El punto es tener algo de que hablar, ya sea un muerto, un político que no lee o Justin Bieber y su raza de zombies.
¡Welcome to Mexico, vato!