13 marzo, 2015

Pérdida de espacio.

La simple idea me pone mal, cada día es ligeramente frustrante. Esos pequeños espacios muy míos los estoy perdiendo, ella los acapara. Durante años no me había molestado, existía un equilibrio donde cada quien estaba en lo suyo y había momentos en los que compartíamos un tiempo y lo disfrutaba. Todo eso ya no existe, no tengo tiempo para mí, no disfruto de mi espacio, de mi lugar.

Está presente siempre, no debería pensarlo pero simplemente lo odio. No lo soporto y cada día me pone mal, me llena de frustración, de depresión y desesperación.

Cada día respiro, cada día lo tacho como cuenta regresiva, cada día me nublo más.

06 marzo, 2015

La primera del año, una más en la vida.

Tenía esperanza de que funcionara, puse empeño en hacerlo. Había fallado ya una vez, te había hecho mucho daño y quise redimirme, lo quise tanto que empecé a olvidar ciertas cosas de mí, de ti, de los dos.
Ya era pasado, ya lo había olvidado, o tal vez no pero no era un tema de discusión, ya no eras más que un recuerdo del año pasado. Regresaste, me provocaste, me dijiste y decidí intentarlo.

Me hiciste reir, me hiciste llorar, me hiciste enojar, me hiciste gritar, me hiciste gemir. Me sentí viva, tenía en quien pensar, a quien extrañar, a quien buscar.
Hicimos planes, me conoces como para saber que lo tomé en serio. Mis miedos no impedian que viera un futuro contigo, no impedian que te quisiera, no impedían que te quisiera dar todo.
Lo terminaste, me lo diste a entender. Te dije piénsalo y no volví a saber más de ti.
Esa fue tu respuesta, somos tan iguales, somos tan diferentes. Tus miedos, los míos, los nuestros.